Un año después...
Un año pasó desde que dejé la docencia. Mi vida ha cambiado radicalmente, aunque con otros intereses, lo mismo que aprendía cada día en mi trabajo,ahora el campo de visión es más amplio, antes todo giraba en torno a la educación, ahora partiendo de mi entorno familiar los objetivos han cambiado, desde ser educador de niños paso a ser educador y aprendiz hacia las personas de la tercera edad, admiro la soledad del amo de casa en las facetas culinarias, limpieza, orden y colocación de los elementos de la casa. Día a día, hora a hora, ese trabajo en la sombra sin notas ni calificaciones pero con la satisfacción de tenerlo realizado. Poco a poco también me voy implicando con los vecinos, conozco los problemas de algunos, hablo más tiempo con ellos. En mis paseos observo mejor a las personas, dándome cuenta de lo que hay a mi alrededor, muchas personas mayores, amas de casa y algunos jóvenes...vidas con historias realizadas o en proceso continuo de vivencias que hacen que sigamo...