Quiero empezar esta historia que a lo mejor a nadie le interesa pero que a mi particularmente me dejará en mi historia veraniega del 2025. Todo comenzó un 20 de julio, con la visita trimestral a la dentista Cristina para una limpieza bucal, resulta que le comenté que en el maxilar inferior derecha tenía un pequeño saliente. Me lo miró, me dijo que era una muela del juicio, a continuación me hizo una radiografía, resultando que estaba atrapada en el interior de la encía. Por lo que me recomendó una cirugía para el mes siguiente con un cirujano maxilofacial. Aquí es cuando comienzan mis pensamientos, la cuenta atrás y todo lo relacionado con lo que me iba a pasar. Mi imaginación me decía si no me duele que necesidad tengo de meterme en este tipo de envergadura, los dias pasaban tan rápidos que cuando llegué a darme cuenta el mes se había pasado en un tris tras. El diecinueve por la noche estuve muy inquieto pensando siempre en cosas malas. Llega el dia D, antes de las cuatro ...