Hasta "El Cortijo el Fraile"
Finalizaba el mes de Agosto, sentía la necesidad de visitar un lugar próximo a mí, algo en mi interior me empujaba a viajar a lugares que vivieron mis antepasados. Era un día soleado, cuando emprendimos camino de Retamar hacia los Albaricoques, el paisaje era completamente distinto al de antaño, donde había campos de cultivo de trigo ahora invernaderos, desaparecen las chumberas e higueras del camino, antes solía caminar con mi abuela por aquellos lugares.. El Cerro Blanco está ahí, majestuoso, frente a los Albaricoques, como una unión entre pueblo y naturaleza,con sus algibes, caminos pedregosos entre pitas, olivos, pencas y balates, nos ofrecen pasado y presente de un pueblo con unas personas y con unas tradiciones propias. Pasados los Albaricoques, se llega al Campillo de Doña Francisca, me entristece ver la casa de la entrada, casi en el suelo, allí vivían mis tías, recuerdo los suculentos desayunos, siempre me ofrecian un par de huevos fritos con tajas de lomo ...